Como llevar a tu perro en kayak, todo lo que debes saber

Los kayaks son un método innegablemente famoso para descubrir la naturaleza, y es normal que queramos compartir estos buenos momentos con nuestras mascotas. Sin embargo, a diferente de una lancha rápida o un barco mayor, no podemos simplemente colocar a nuestro perro en el kayak y empezar a remar. ¿Significa esto que no puedes sacar a tu perro al agua? Obviamente no. Con un poco de preparación persistente y aclimatación básica, tu perro puede descubrir cómo apreciar el kayak y ser un compañero más de viaje.

Lo primero: ¿es tu perro capaz de ir en kayak?

Algunos perros pueden ser mucho mejores compañeros de kayak que otros. Asegurarte de que tu perro sea apropiado para el kayak es tan importante como asegurarte de que tu kayak pueda ser apropiado para tu perro. Afortunadamente puedes ensayar con él en condiciones seguras y desarrollar paso a paso la confianza de tu perro con tu kayak.

Temperamento

Un perro que es demasiado nervioso puede muy fácilmente convertirse en un riesgo en un kayak. Aunque puedes preparar a tu perro en este aspecto, también hay algunas cuestiones de carácter a considerar. Piensa que en ocasiones no vas a estar tu solo en el agua, y un perro demasiado nervioso podría molestar a pescadores, perseguir aves, etc. Incluso, si se trata de un gran perro, podría saltar y hacer volcar el kayak.

Disciplina

La disciplina también es significativa. ¿Tu perro reacciona rápidamente a órdenes básicas como «siéntate», «quieto» y «ven»? Tener un perro bien disciplinado puede suponer la diferencia entre unos simples ladridos a un pájaro o a otro kayakista, o un salto al agua.

Por otro lado, nunca debes atar a tu perro en un kayak. Estar atado puede convertirse en un problema gigantesco suponiendo que el kayak vuelque. Esa es la razón por la que es tan vital estar seguro de que tu perro actuará según tus órdenes.

Seguridad en el agua

¿Tu perro está acostumbrado al agua? ¿Soportaría llevar un chaleco salvavidas? ¿Sería capaz de nadar? Vale la pena reflexionar sobre estas preguntas antes de decidir si sales en kayak con perro. Siempre es mejor no poner a tu compañero peludo en una circunstancia que lo pondrá nervioso o que pueda ser arriesgada para él.

Una buena manera de prever cómo actuará tu perro en un kayak es la forma en que viaja en vehículos. Que tu perro esté cómodo en los viajes en vehículo, podría implicar que estará bien en un kayak. En el caso de que se inquiete mucho, es posible que tengas que invertir algo de energía adicional trabajando con él antes de dirigirte al agua.

Equipo necesario para llevar a tu perro en kayak

Chaleco salvavidas para perros

Ya hemos comentado este punto. No importa lo entrenado que esté tu perro o lo que confíes en él. Siempre que salgas en kayak con tu perro deberías ponerle el chaleco salvavidas.

Haberse caído al agua sin querer, estar muy lejos de la orilla, el choque térmico con el agua… hay un montón de cosas que pueden asustar a tu perro y, aunque sea un buen nadador, siempre es buena idea que cuente con la ayuda del chaleco para mantenerse a flote mientras lo ayudas a subir de nuevo al kayak.

Recomendamos que el chaleco se ajuste bien al cuerpo del perro sin llegarlo a apretar demasiado, y a poder ser que no se usen velcros si no alguna sujeciones más fuertes como correas ajustables. También es muy importante que tenga un buen asidero que sea fácil de agarrar.

Correa y bolsas

Es decir, el equipo básico con el que sales a pasear cada día. Aunque ya hemos dicho que nunca se debe atar el perro al kayak, es probable que llegues a alguna orilla con tu perro y entonces sí te pueda ser de ayuda atarlo a un árbol mientras preparas tu equipo, etc. En lo que respecta a las bolsas, debes pensar que, aunque normalmente utilizamos el kayak para ir a sitios muy poco concurridos, siempre es bueno no dejar ningún rastro (restos de comida, excrementos del perro, etc.).

Comida y agua

La hidratación es importante para ti, y es particularmente importante para las mascotas que no pueden levantarse y buscar una bebida, sobre todo si planeas una buena ruta con varias horas bajo el sol. Independientemente de que estaréis rodeados por agua, puede que no sea sano que tu perro la beba. Asegúrate de traer mucha para los dos, ¡y recuerda un tazón!

Toallas y alfombras

Seguro que tu perro agradecerá un montón poderse estirar encima de una alfombra o mantita antes que en el plástico del kayak, que muy seguramente termine empapado. Esto también te ayudará a que tu perro identifique ese lugar como propio y será más fácil que se quede ahí. Además, te será útil tener una toalla de repuesto para secar un poco a tu perro si tienes que volver en coche.

Bálsamo Musher

O de otras marcas, aunque Musher es el más extendido. Cualquier nadador de aguas indómitas puede rascarse los pies con el lecho del río, rocas o ramas y cortarse. Los perros no son una excepción. El bálsamo Musher ofrece una capa que protege las almohadillas de tu perro y no sólo de posible cortes sino también del plástico caliente del kayak en verano.

Por otro lado, nunca es mala idea llevar un botiquín básico, con gasas para cortes y algún desinfectante como agua oxigenada.

Juguetes y golosinas para perros

Los perros necesitan estímulos, y tu mascota no estará remando como lo estarás tú. Algo para morder puede ayudarlos a mantenerse atareados y a manejar cualquier episodio de ansiedad que puedan tener.

Las golosinas te servirán para seguir de manera continua con el aprendizaje, recompensándolo cada vez que haga lo que esperas de él. Para no estar dándole todo el rato golosinas a tu perro, puedes ir alternándolas con mimos y caricias.

Ayuda a tu perro a poder ir en kayak

Cualquier persona con una nociones básicas de kayak puede incorporar a su perro, siempre que esté dispuesta a aprender algunas habilidades esenciales.

1. Creando confianza con las superficies móviles

Si empezaras con un kayak en el agua, éste se movería y temblaría, lo que puede incomodar a tu perro y, eventualmente, dejarlo de lado en futuras actividades en kayak. La preparación en tierra te permite tener más control sobre el movimiento del kayak, mientras ayuda a tu perro a perder la inseguridad.

En primer lugar, debes ir trabajando la seguridad del perro con las superficies móviles. Muchos perros necesitan levantarse en el kayak y éste podría tambalearse y asustarlos. Los expertos proponen empezar premiando a tu perro por verte mecer el kayak. Esto les ayudará a asociar ese tambaleo con cosas beneficiosas. Luego, poco a poco, ve acercando tu perro al kayak, hasta que esté dentro, recompensándolo por cada avance. En este punto es importante educar al perro con señales para comprenda que debe esperar para ser bienvenido en el kayak y solamente entrar con autorización.

2. Familiariza tu perro con tu kayak

Tu perro también tendrá que trabajar su aclimatación al kayak, por sí mismo. Coloca el kayak en tierra firme en algún lugar, similar a la orilla, o simplemente en tu patio, y haz que tu perro se siente contigo para que pueda aclimatarse a él, sin la complejidad adicional del agua.

Esconder algunas golosinas para perros en el kayak para que las encuentre puede ser muy buena idea. También puedes sentarte en el kayak y acariciar a tu perro cuando venga a explorar, y hacer que él también se siente en el bote contigo mientras lo acaricias El objetivo es que tu perro fomente una gran relación con el kayak. ¡Debe considerar tu kayak como un lugar donde ocurren cosas maravillosas!

3. Enseña a tu perro dónde colocarse en el kayak

Tu perro necesita un lugar para permanecer en el kayak mientras estás en el agua. El tamaño del perro y el tipo de kayak serán variables muy importantes para elegir el lugar donde colocar a tu mascota. durante la preparación, recompensa a tu perro cuando esté en la posición elegida para él e irá asimilando que ése es su sitio.

En cualquier caso, a pesar de que sería extraordinario tener un perro que permanezca quieto durante el tiempo que remes, esto es realmente complicado. Tu perro seguramente se moverá o cambiará de posición. Para que el kayak sea tan agradable y seguro para el perro como lo es para ti, puedes agregar amortiguación y material antideslizante en el sitio de tu mascota. Por ejemplo, pegar con cinta adhesiva de doble cara una esterilla de yoga al suelo servirá para que tu perro no patine aún y cuando tenga las patas mojadas.

4. Haz que tu perro se sienta cómodo con tu remo

El último trabajo en la preparación en tierra es acostumbrar a tu perro al movimiento del remo detrás de él. Algunos perros pueden verse alterados o espantados y debemos enseñarles que no deben estarlo. Puedes presentar primero el remo a tu mascota y mezclarlo con las recompensas (¡cuántas llevamos ya!) . Luego, ten a tu perro en el kayak contigo  y comienza a presentar el movimiento circular del remo. Mantén siempre una actitud positiva en todo el entrenamiento y tu perro se irá habituando a todo.

5. Ayuda a tu perro a sentirse cómodo con su chaleco

Obviamente, tu perro deberá usar un dispositivo de flotabilidad individual (PFD, en ingés) cuando esté en el agua. Es decir, un chaleco salvavidas. Por lo tanto, también debrás prepararlo para que se sienta cómodo con uno. Es importante escoger uno que uno se adapte al tipo de cuerpo de tu perro y permita un movimiento fluido desde el hombro.

Es bueno que tu perro use el chaleco en la casa, ir a pasear por él, etc. para que le pueda resultar genuinamente agradable. Además, es importante que tu perro descubra cómo nadar en él: seguramente le incomode al principio, pero tras unos agradables baños lo incorporará como un elemento más de la natación.

6. Llévalo al agua

El último paso en la preparación es familiarizar a tu perro con la vida acuática, como patos, diferentes botes o personas nadando y chapoteando. En caso de que tu perro esté interrumpiendo a las otras personas que disfrutan del agua, aún no está preparado para navegar en kayak contigo. Sin embargo, a medida que tu perro se vaya habituando a estos elementos y empiece a mostrar la moderación adecuada, ya estaréis preparados para salir juntos en kayak.

Otros consejos para llevar a tu perro en kayak

Practicar la natación

En caso de que tu perro no sea un experto nadador, es importante que vaya practicando en lugares seguros y con el chaleco salvavidas puesto. Aunque el chaleco lo mantenga a flote, si tu perro está en el agua y le cuesta subir al kayak, puede tener ansiedad y pasar un mal rato hasta que lo consigas subir. Y aunque se trate de un gran nadador, siempre es buena idea ir practicando periódicamente: todos estaréis más relajados sabiendo que tu perro está acostumbrado a nadar y volver al kayak solo.

Trabajar la entrada y salida del kayak

Es probable que tu perro salte un par de veces del kayak, especialmente al principio. ¡Eso está bien! Estás haciendo un trabajo paso a paso y el kayak es nuevo para tu perro. Trabaja con él para entrar y permanecer en el kayak hasta que sea agradable para ambos.

Cuando esto suceda, simplemente acércate a tu perro y, sujetándolo por el mango del chaleco salvavidas, ayúdalo a subir de nuevo al kayak. Es esencial que no hagas movimientos bruscos y que no te pongas nervioso: tu perro lo va a notar. Piensa que, al fin y al cabo, tu perro no sólo es buen nadador sino que además no puede hundirse.

En caso de que tu perro realmente no pare de saltar al agua, podría ser una idea inteligente darle un descanso. Vuelve a la orilla y mímalo. Para que el perro no esté ansioso en el kayak, la experiencia debe ser agradable. En el caso de que asocie el agua con la presión y el temor, nunca van a querer ir en kayak contigo.

Los mejores sitios para llevar a tu perro en kayak

Las aguas suaves y tranquilas son las mejores para practicar kayak con un perro. Comienza en un lago tranquilo, donde sea fácil para tu perro nadar hasta la orilla si es necesario. De hecho, incluso cuando tu perro esté acostumbrado a navegar, es buena idea mantenerse en aguas tranquilas como lagos, bahías sin olas o ríos de poca velocidad

Lo que desaconsejamos es llevar a tu perro a ríos rápidos o a mar abierto. Aunque empieces la jornada con un mar llano, el tiempo puede variar rápidamente y te puedes ver en medio de grandes olas, con dificultad para subir a tu perro al kayak en caso de que hiciera falta. Cualquier sitio que presente un mayor peligro del necesario debe mantenerse alejado. Además, los pequeños kayaks utilizados para manejar rápidos, o los kayaks de travesía, raramente tendrán espacio suficiente para poder alojar a tu mascota.

Los mejores kayaks para tu perro

Los mejores kayaks para perros comparten un par de cosas a todos los efectos. En primer lugar, debes asegurarte de que tu perro tenga suficiente espacio. Esto implica, en el caso de los kayaks cerrados, que tengan una cabina enorme o, incluso mejor, kayaks abiertos o también llamados sit-on-top.

También necesitas un kayak que sea bastante ancho y estable . De esta manera, en caso de que tu pequeño se altere por cualquier cosa y se mueva, es complicado que tu kayak vuelque. Normalmente los kayaks pueden soportar cargas de peso muy grandes así que, a no ser que tanto tú como tu perro seáis muy pesados, no debería haber problema en este sentido.

Debes tener en cuenta que, si tu perro no es muy grande, normalmente cabrá perfectamente entre tus piernas o, si se trata de un kayak para varias personas, en los espacios entre los distintos ocupantes. Él estará encantado de estar tan cerca vuestro y, aunque no puedas remar con tanto espacio, al fin y al cabo llegar rápido no debería ser la prioridad cuando remas con perros.

Por último, comentar que un kayak hinchable puede ser perfectamente adecuado para tu perro, sobre todo si es tranquilo y no es muy dado a rascar, saltar por la borda, etc. Esto también va para los cachorros, que suelen morderlo todo durante los primeros meses y podrían dejarte un buen agujero en tu kayak.

¿Qué pasa si mi kayak con mi perro vuelca?

Este es un miedo muy común entre los kayakistas que salen con su perro. Independientemente de si estás en tu kayak con perros o solo, algunas veces los kayaks pueden volcar. Sin embargo, remar con perros implica que hay algo más que debes gestionar además de subir de nuevo tu kayak. Aquí hay algunos métodos para manejar estas situaciones.

Nada de regreso hacia tu kayak. Mantén a tu perro contigo, lo más cerca posible,  y conversa con él de manera tranquilizadora. Es mejo no alarmarlos por estar enfadado o sonar molesto. A fin de cuentas, ¡habéis salido a remar juntos!

Si es posible, inmoviliza el kayak para que no se mueva tanto. Luego lleva a tu perro al kayak, pon sus patas delanteras en el bote y empújalo hacia adentro. Lo puedes empujar agarrándolo del asa del chaleco o desde sus cuartos traseros.

Ve hablando con él siempre de forma tranquila y cariñosa y consuélalo. Es posible que no comprenda la razón por la que está en el kayak y tú no. Cuando tu perro está seguro, entonces puedes maniobrar tu mismo para subir en el kayak.

En el caso en que tu perro esté excesivamente inquieto y se mueva mucho o salte de nuevo al agua, puedes subir tú primero al kayak y luego tirar de tu perro por el asa de su chaleco salvavidas. Sin embargo, a muchas personas les gusta que sea primero el perro el que esté en el kayak antes que ellas.

Aprende a manejar a tu perro en el agua

En caso de que tu perro salte o caiga del kayak es de nuevo importante no gritar para no alterarlo más. Al contrario, debes darle instrucciones claras para que se acerque, sin gritar pero firmes.

Acércate a él despacio y mantén alejado el remo para no asustarlo y que no haya peligro que le des un golpe sin querer. Luego ya lo puedes subir tirando de el gracias al chaleco salvavidas. En caso de que tu perro no llevara chaleco salvavidas (¡grave error!), estírate hacia atrás lo máximo que puedas y pon tu brazo en el agua, entre sus patas delanteras. Esto le servirá de base para ayudarlo a poder subir al kayak.